
Cuando vi esta cómoda por primera vez no me llamó mucho la atención, pero tenía las medidas adecuadas, así que la escogimos. Este mueble había pasado por las manos de cuatro niños, así que su deterioro era bastante considerable ya que, además de ropa, en ella se habían guardado juguetes, material escolar, y todo lo que uno se pueda imaginar. Tenía pintadas de lápices (incluso una operación matemática en la parte posterior jeje) y varias manchas de tinta. La superficie del mueble tampoco estaba mejor, tenía varios desconchones y un agujero que dejaba ver a través de uno de los cajones si mirabas desde la parte de arriba. No teníamos idea de cómo íbamos a arreglarlo, pero nada de ello nos detuvo en nuestro propósito.

Para la restauración empezamos por reforzar las patas con un buen adhesivo de montaje. Una vez hecho esto y conseguido la estabilidad del mueble, procedimos a lijarlo, aunque no fue fácil quitar todas las capas de barniz que tenía aplicadas (churretones incluidos). La mejor manera de recuperar la superficie del mueble fue comprando un tablero de 5 mm cortado a medida y fijándolo con adhesivo de montaje, ya que no vimos otra alternativa para tapar el agujero de la parte superior y los desconchones.




Te quedó genial!!! Me encanta el resultado y me gustó mucho la combinación de colores en los tirantes y el interior de los cajones. Felicitaciones!!!
ResponderEliminarEstoy enamorada de tu blog!
Muchas gracias Celes por tus palabras. Me hace muy feliz recibir tanto cariño. Vuelve cuando quieras, me hará mucha ilusión contar contigo ;)
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