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viernes, 24 de enero de 2014

Espejito, espejito...

Este espejo llegó a nosotros en una mudanza de hace unos años (de ese lote de muebles maravillosos que nos quedamos de la casa de mis suegros). Su estado original era impecable, a no ser por las numerosas capas de barniz (y sus respectivos churretones), algunos agujerillos y un pequeño golpe en la parte de abajo, pero casi ni se nota porque queda disimulado con la parte trasera. Se puede decir que estaba en perfectas condiciones tal y como estaba, pero con este aspecto encaja mucho mejor en nuestra casa, ¡y a mí me gusta muchísimo más!
No ha llevado demasiado trabajo. Fue lijado suavemente para quitarle las marcas de las capas de barniz anteriores y luego pintado con pintura en spray en color plata, finalizando con una pátina de betún de judea. Ya ves el resultado. En realidad es el segundo espejo que habita en nuestra casa con este acabado y es que nos gusta mucho lo elegante que luce, además de combinar bien con muchos estilos decorativos.
Antes había un cuadro en su lugar (recuerdo de un viaje). Ahora, aunque menos colorido que su predecesor, este espejo aporta un poco más de estilo a nuestro salón, y una sensación de amplitud (ésa que dicen que aportan los espejos). Las próximas navidades haré algún adorno especial para que cuelgue delante de él. No he decidido aún el qué pero quizá algo como esto. Me encanta. ¡Feliz fin de semana! A mí éste finde me toca seguir trabajando en mi taller (¡espero enseñártelo pronto!).

jueves, 17 de octubre de 2013

Cómo transformar una nevera sosa y estropeada en la pieza principal de una cocina

Como has podido ver en días anteriores, esta nevera se ha convertido en una de las piezas fundamentales del diseño de nuestra cocina reformada. Aplicando la máxima de reciclar y aprovechar todo lo que se pudiera para esta remodelación, aprovechamos una nevera que, si bien funcionaba a la perfección, se había quedado en desuso por tener un poco de óxido en una puerta que le daba un aspecto descuidado y feo.
La idea era no sólo aprovecharla sino también darle un aire divertido y, de alguna manera, lavarle la cara para que pareciera nueva. La inspiración para este proyecto vino de la mano de Smeg y sus coloridos electrodomésticos, entre los cuales destacan por encima del resto las neveras. Me gusta mucho el estilo retro de estas neveras pero sobre todo su colorido, alegre y chic.
Fuente: Smeg
El óxido se eliminó con un lijado suave. Se cubrieron algunas zonas con cinta de carrocero, como las juntas de goma de las puertas o el panel de información superior, para protegerlos de la pintura. Para pintarlo elegimos pintura en spray de un color naranja intenso (con tres botes es suficiente para pintar la nevera al completo). En nuestro caso, con una previsión de lluvias inminente, el trabajo se realizó con un poco de prisa y no quedó del todo bien (se hicieron algunos churretes y se quedaron unos dedos marcados al moverla antes de tiempo) pero casi ni se nota. Yo lo veo desde que entro por la puerta pero ha resultado ser un mal menor ;)
¿Te suena esta receta? es la mejor receta de Brownie del mundo ;)
Si te vas a animar a pintar tu nevera te recomiendo que tengas paciencia al aplicar la pintura porque si no te ocurrirá como a mí, que el exceso de pintura formará gotas. Poco a poco y respetando los tiempos de secado el resultado será perfecto. Cuidado con la parte trasera de la nevera y aplicar pintura, ya que podría afectar al buen funcionamiento de la misma.
Y con esto y un bizcocho (o quizá pueda decir con un Banana Bread, que sé que te has fijado en las imágenes jeje) despedimos este espacio. Espero que te haya gustado. ¡El próximo día la receta! 

martes, 15 de octubre de 2013

Muebles reciclados para la cocina

Después de algunos presupuestos y no demasiados diseños encontramos la empresa perfecta para fabricar los muebles de la cocina del apartamento. Una cocina que debía ser funcional y práctica, no demasiado grande, y en un único lineal. Pero para este proyecto tuve una idea que mis padres acogieron con entusiasmo: reutilizar un aparador antiguo que utilizaríamos como isla en la cocina (añadiendo posteriormente una pieza de la misma encimera).
Fueron cuatro los aspectos a tener en cuenta: es una forma de reutilizar el mobiliario existente, proporciona funcionalidad a la cocina, ofrece una superficie de trabajo y de almacenaje extra y aporta personalidad a la estancia.
La tarea más complicada iba a ser encontrar una pintura que se asemejara al color de los muebles hechos a medida. Acudí al establecimiento donde habitualmente suelo comprar las pinturas y allí elaboraron para mí el color exacto (a base de ensayo y error), así que, superado este paso, ya sólo había que ponerse manos a la obra con la brocha.
Reconozco que el proceso de pintado de este mueble ha llevado algunos meses, no por resultar un trabajo complicado, sino por falta de tiempo. Sólo la parte trasera del mueble fue tratada con imprimación (se trataba de una fina chapa de madera sin tratar) y después de la restauración debía tener un aspecto impecable ya que iba a ser vista. Todo el mueble fue pintado alternando brocha y rodillo.
En los detalles metálicos (tiradores y visagras) apliqué una capa de aluminio, proporcionando con este gesto un aspecto más limpio a los mismos, e incluso más acorde con la estética de los tiradores modernos de la cocina.
A veces reciclar algunos muebles puede tener un final feliz. ¿Qué te parece?

viernes, 11 de octubre de 2013

El antes y el después de una cocina

Antes era un espacio separado, de reducidas dimensiones, con azulejos que se caían al más mínimo roce, y que pedía a gritos una buena reforma. Ahora es un espacio abierto al salón, completamente remodelado, con muebles de cocina modernos, sencillos y discretos, y con elementos totalmente personalizados. Te invito a ver esta transformación, ¿te apuntas?
El proceso de transformación de esta cocina ha sido largo y desde cero, lo que nos ha permitido introducir muchos cambios y pensar en diferentes alternativas. Al ver el espacio en su conjunto pensamos que sería buena idea abrir la cocina hacia el salón para conseguir un concepto abierto (sí, ese que ahora está tan de moda gracias a Divinity y los programas de reformas) que aportaría amplitud y funcionalidad a la estancia. 
El trabajo de demolición de la pared, y todo lo referente a las conexiones eléctricas, fontanería, obras de paredes, techos y suelos se encargaron a un profesional. La elección de los detalles y materiales corrió de nuestra mano. Para el suelo elegimos una cerámica en gris mate. Las paredes se pintaron de blanco y prescindimos de azulejos. El frontal de muebles de la cocina se encargó a medida en un color arena (parece como un beige claro con un toque de gris). La encimera gris oscura aporta esa conexión con el resto.
Sin duda, el toque distintivo de esta cocina lo aporta la nevera en color naranja (un invento que parece haber funcionado bastante bien) y la introducción de una alacena antigua restaurada como mobiliario extra. Los detalles hacen el resto.
Espero que te haya gustado el resultado. La próxima semana te contaré algunos detalles más de la transformación de esta cocina. Mientras tanto, ¡a disfrutar del fin de semana!

jueves, 13 de junio de 2013

Un trastero de lo más aprovechado

Si te preguntabas dónde andaba metida, la respuesta es ésta: bajo una montaña de cosas que hemos colocado perfectamente en nuestro nuevo trastero súper mega ordenado ;) ¿Quieres saber cómo lo hemos conseguido? pues ¡no pierdas detalle!

Inevitablemente a lo largo de los años vamos acumulando y guardando cosas (unas veces con más acierto que otras). Cuando estas cosas empiezan a molestar un poco en casa, para hacer sitio, son llevadas a ese gran cajón desastre que algunos tenemos la fortuna de tener (más conocido como el trastero). Pero cuando en tu trastero no cabe nada más, entonces tienes dos opciones: o empiezas a tirar todo aquello que nunca supiste por qué has acabado guardando durante tanto tiempo (como la caja que servía de embalaje de la tele, por ejemplo) o rediseñas el trastero y lo ordenas todo, todito, todo.
Nosotros hemos llevado a la práctica ambas opciones. ¡Por fin me he desecho de tantos apuntes obsoletos que no servían para nada, más que para acumular polvo!. Y para quienes dicen que mi casa siempre está ordenada aquí va un regalito: éste es el aspecto que nuestra terraza ha tenido los últimos diez días (ppfff... un absoluto desastre que me tenía desquiciada).

Al afán de guardar cosas hemos tenido que sumar que, al estar viviendo durante dos años entre dos islas, ahora tenemos dos de casi todo. Y tal y como están los tiempos, cualquiera tira a la basura una batidora que funciona... ¡mejor la guardamos por si se rompe la nuestra!

Nuestro trastero tiene forma rectangular, quedando un espacio considerable a ambos lados de la puerta. Antes teníamos unas estanterías y un armario (de cuando era niña) pero desaprovechábamos un poco el espacio. Por eso decidimos fabricar unos estantes de 50 cm de ancho aprovechando el máximo espacio posible. He de confesar que aunque a priori parezca complicado, el trabajo de bricolaje no presentó ninguna dificultad insalvable, aunque sí es cierto que fue trabajoso. 
Para hacer los estantes nosotros utilizamos los siguientes materiales: 13 tablones de madera de encofrar (la que se utiliza en las obras) de 25 cm y listones de madera de distintas medidas (que colocamos como soportes). La forma de colocarlos fue la siguiente:
Este fue el esquema que seguimos por todo el espacio hasta completar los estantes que nos habíamos planificado (6 estantes de 50 cm y uno de 25 cm para los libros y apuntes que hemos guardado). Una vez colocados todos el siguiente paso era guardar y, viendo que hasta nos iba a sobrar espacio, aprovechamos para hacer un improvisado ropero.
Cuando se trata de guardar el objetivo es guardar bien, así que colocamos una barra a modo de perchero que nos permitiera guardar las chaquetas de invierno que tanto espacio ocupan en el armario, y una zapatera que descartamos cuando restauramos la zapatera castellana que ahora tenemos en casa.
Este tipo de trabajos no son lo que uno suele mostrar de su casa, pero yo estoy tan contenta con el resultado... si es que ¡formamos un equipazo!. Ahora tenemos un trastero súper funcional y cómodo que nos permite mantener el orden en casa, sin dejar de ser ordenados con todo aquello que guardamos fuera de ella. Ahora estamos derrotados de tanto trabajar, subir y bajar, revisar, tirar, colocar... ¡merecido descanso para nosotros! Volveré pronto con otros trabajos que están ocupando mi tiempo pero, hasta entonces, te deseo una ¡feliz semana!. Gracias por seguir ahí ♥

jueves, 9 de mayo de 2013

Accesorios de tocador... ¡como nuevos!

Hace unas semanas estropeé (sin querer, evidentemente) una cajita de madera que forma parte de un juego de accesorios de tocador que compré hace años en Zara Home. Me encantaba, así que me dio mucha rabia haber estropeado la madera por un descuido.
Cuando pensé en cómo podría arreglarlo no sé por qué sólo se me ocurría: pintura dorada, pintura dorada... Así que me puse manos a la obra con las dos piezas que forman parte del juego para darle uniformidad al conjunto. 
En realidad esta transformación no es ningún gran proyecto de restauración pero éste ha sido el resultado...
¡Feliz jueves! ¡Ya queda menos para el fin de semana! ;)

martes, 7 de mayo de 2013

Cactus area

Este fin de semana, entre otras cosas, aprovechamos el buen tiempo para darnos un paseo por un vivero de plantas y disfrutar de ratitos a solas haciendo cosas que nos gustan. Un par de horas de jardinería han dado como resultado este personal centro de mesa.
Transformamos un macetero de barro en un macetero de pizarra para crear un centro de mesa que fuera divertido y bonito a la vez. Creo que lo hemos conseguido... ¡al menos a mí me encanta!
Necesitábamos algunas plantas resistentes al sol directo y al calor y que no requirieran demasiado mantenimiento, así que nos decantamos por estos pequeños cactus. Tengo ganas de que pase el tiempo y ver cómo evolucionan; espero que por esta vez no se nos mueran, como nos ha sucedido con la mayoría de plantas que hemos tenido :(
Antes de empezar hay que colocar algunas piedras en el fondo del recipiente para que el drenaje del agua sea efectivo. También nos recomendaron mezclar la tierra con arena pero preferimos comprar un sustrato especial para cactus.
Un proceso sencillo siempre y cuando tengas los guantes adecuados jeje
Me desilusionó un poco saber que las flores de la parte superior eran artificiales pero al menos nuestros cactus lucirán bonitos todo el año.
El toque personal ha sido poder escribir en nuestro nuevo macetero de pizarra. ¡Me encanta esta pintura! Puedes recordar algunos de mis trabajos con pintura de pizarra como las pizarras que hice para nuestra boda o la fallida bandeja de pizarra.

miércoles, 16 de enero de 2013

Restaurando... una zapatera de estilo castellano

Hace ya más de dos años, después de hacer una reestructuración del espacio en casa y de dar su lugar a cada uno de los muebles que habíamos recuperado e ido restaurando, traje esta zapatera de estilo castellano de casa de mis padres, porque la que tenía anteriormente ya no tenía hueco.
El estilo castellano estaba muy de moda cuando mis padres eran jóvenes, así que en casa siempre ha habido muebles de este estilo. En realidad éste no era un mueble que me gustara demasiado, pero hice una búsqueda por la red para recopilar ideas y ver qué podría hacer con ella. El resultado final es maravilloso, aunque no se aprecia del todo bien en las fotos. ¡En vivo este mueble gana muchísimo más! ;)
Mano de pintura: esta vez elegimos pintura en spray porque el acabado es mucho mejor, así que escogimos el color de la pintura, y nos la envasaron en dos botes. Para empezar quise hacer una pequeña prueba en la parte trasera del mueble para ver cómo iba a quedar y para ver bien el color, pero no pude parar y gasté un bote entero "probando"... ¡estaba quedando tan bonito!. Cada bote de spray dio para una capa de pintura, así que dos capas fueron más que suficientes.
Aspecto envejecido: Una vez seca la pintura, apliqué con una brocha y un trapo una pátina de betún de judea para darle un acabado más envejecido.
En la imagen anterior puedes ver el acabado con y sin betún de judea (puerta de la izquierda con pátina de betún y puerta de la derecha sin ella).
Toque final: apliqué una pátina decorativa que proporciona un toque de brillo a la superficie (en este caso plateado). Parece purpurina pero en realidad no lo es (efecto escarcha de Liberon que compré en Leroy Merlín). Desde mi punto de vista este brillo proporciona al mueble el toque personal, y le da esa cualidad que lo hace diferente. No sé si puedes apreciarlo bien en las fotos.
Quizá el resultado final de este mueble no sea tan espectacular como el de nuestro armario, aunque estoy especialmente orgullosa de cómo ha quedado, porque este trabajo de restauración es completamente mío. Quise sorprender a mi chico a la vuelta de un viaje, y ¡vaya si se sorprendió! Mis padres también quedaron sorprendidos con el cambio; el resultado ha gustado mucho.

NOTA: pido disculpas por la mala calidad de la fotos. Algunas de estas fotos están tomadas hace casi dos años. Poco a poco voy mejorando.
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